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sábado, 14 de marzo de 2015

En busca del progreso económico

El municipio de Alejandría no ha logrado establecer procesos de desarrollo que lleven al bienestar y a un verdadero crecimiento económico de la población. Aún se avanza en la recuperación de muchas iniciativas, en especial en las zonas rurales, que frenó el conflicto armado.



miércoles, 27 de agosto de 2014

Talleres para curar el alma de las víctimas



En un esfuerzo conjunto por parte de las asociaciones de víctimas del municipio de Alejandría, las mujeres afectadas por el conflicto adelantan iniciativas de sanación que la violencia dejó en su corazón.

Este proceso se realiza de forma individual y colectiva por medio de talleres en los que relatan lo que les ocurrió y hacen actividades que permiten que el dolor sea compartido.


lunes, 25 de agosto de 2014

¿Dónde están los 19 desaparecidos?




Trece años después de que la violencia le quitó a uno de sus hijos y que aún hoy no sabe el paradero de su madre y de una sobrina, Dora Vásquez dice que no llora por lo sucedido porque ha logrado mucha madurez y fortaleza. A sus 50 años, recibe algunos ingresos por la venta de arepas.

Prácticamente ha vivido siempre en el municipio y a pesar de lo que sufrió decidió no irse para no pasar necesidades en un lugar ajeno. Asiste a los talleres que realizan las mujeres víctimas y asegura que gracias a ellos pudo salir del encierro y manejar mejor su dolor.

En los registros oficiales figuran 19 personas como desaparecidas de manera forzosa en Alejandría entre 1999 y 2006. Esta historia refleja la tragedia de las familias de esos que fueron arrancados de los suyos y que jamás volvieron.

“En toda casa encontraba uno dolor: no hubo familia que hubiera quedado sin que la tocara la violencia”




Cuenta el sacerdote José Leonardo Ospina Giraldo, quien estuvo siete años como párroco de Alejandría (entre 2001 y 2007), que al momento de enterarse que debía continuar su misión pastoral en ese pueblo fue a contarle la noticia a su madre.

Ella le dijo que en vez de irse para allá se devolviera para su casa, que cualquier cosa harían y cualquier cosa comerían, pero que a ese lugar no fuera.

Lo que le respondió fue que donde había gente había vida y que él iría a donde hubiese vida. Así se convirtió en el pastor que guió espiritualmente a una comunidad que estaba, como dice el Evangelio, en medio de lobos.

La ley del silencio, norma para sobrevivir



Martha Lucía Vallejo Arango

Tragarse las verdades, los deseos de hablar, quedarse callado y agachar la cabeza ante los asesinos. Esa ha sido una práctica común en las comunidades colombianas que han sido víctimas de las peores atrocidades. En Alejandría no fue la excepción.

Martha Lucía Vallejo Arango recuerda que su hijo mayor vivió la pavorosa experiencia de ver matar a su mejor amigo y ser obligado, con un revólver en la cabeza, a arrojar su cadáver a un río.

Ella, por entonces empleada de la Administración Municipal, como madre debió guardar silencio con tal de proteger no solo la vida de su hijo sino, incluso, la de ella misma y de toda su familia.

La impotencia de gobernar un pueblo en tiempos de caos



Orfa Nelly Henao Giraldo, alcaldesa de Alejandría cuando arreció el conflicto armado, narra cómo fue ese momento y todas las atrocidades que presenció: desde masacres y desplazamientos de sus paisanos, hasta los secuestros masivos de colegas alcaldes de la región.

Su testimonio muestra las dificultades que tienen los gobiernos locales de pequeños municipios fuertemente afectados por la violencia. Asimismo, evidencia el complejo período de gobierno 1998-2000 para las administraciones municipales de todo el Oriente antioqueño.

Volver a dirigir el municipio, en tiempos de reconciliación




Después de haber sido alcaldesa de Alejandría entre 1998 y 2000, un período de alta confrontación y cargado de tragedias, Orfa Nelly Henao Giraldo regresó a dirigir la administración municipal en el año 2004. Esa vez tuvo un ambiente de tranquilidad, muy diferente al anterior.